Acto V: "Reacción en cadena"

03.10.2011 01:51

Acto V

Reacción en cadena

 

Reinó el silencio por más de cinco minutos. Nadie se atrevía a pronunciar palabra alguna, ya fuese por estar entre confundidos y sorprendidos, o simplemente decepcionados. Las pruebas acababan de concluir, a los tres participantes se les había indicado que esperasen el veredicto en la sala de proyecciones del escenario, mientras que el director, el escritor y el jurado deliberarían el destino de los elegidos.

El zumbido atronador del aire acondicionado, fue lo único que rompió la atmósfera de incómodo silencio esos cinco minutos Fuyusuki miraba sin inmutarse una carpeta azul que le fue entregada, con la finalidad de que anotase el desempeño de los aspirantes, pero no lo hizo, los resultados de las actuaciones todavía lo tenían en un estado de asombro y suspenso. Al tiempo que Fuyusuki se debatía internamente sobre lo que había visto, unos asientos más allá, al fondo de la habitación, en esa pequeña oficina, sin ventanas, una tambaleante mesa metálica, y en una esquina un televisor de mediano tamaño junto con un aparato de reproducción de imágenes y video, Layla no entendía de que manera, aquella acróbata a la que consideraba mediocre y casi inútil, logró llevar a cabo su majestuoso Fénix dorado. Respiró profundamente, soltó la mano de su prometido y rompió el silencio.

-Bien-comenzó, tragó saliva y continuó alzando un poco la voz, pues no todos pusieron su atención en ella-¿Deliberamos hoy o lo dejamos para otro día?-añadió tajante, sacudió su rubia melena, una idea fuera de lo común se formaba en su mente…-¿Qué les ha parecido la audición? Ha estado a mi parecer, de alto nivel.

-Sobre todo por Gael-afirmó sin dudar un segundo el acompañante de Layla, Dan Psyus-me ha dejado, sencillamente, sin palabras.

-No sólo él-refutó Aarhus, entrecerrando sus ojos, si es que eso era posible-Meryl, a pesar de ser una persona bastante detestable por su conducta prepotente, lo ha hecho espléndidamente-el productor de escenografía esbozó una sonrisa con su diminuta boca de labios finos, que parecía una mueca de dolor que otra cosa. Layla se espantó un tanto y enarcó una ceja ante el comentario de Aarhus.

-Concuerdo contigo, mi querido Aarhus-apostilló Agatha inflando su rechoncho y pequeño cuello-Meryl, como siempre ha estado fabulosa-añadió con desdén, su voz daba la impresión de estar fastidiada-a decir verdad-prosiguió arrastrando las palabras-nunca entendí el porqué de las audiciones, cuando acá en Liquidreams todos sabes quién es y seguirá siendo la estrella del escenario por mucho tiempo.

-¡Te equivocas Agatha!-saltó Gendo-¿Dónde dejas a Obito? Él también es un excelente acróbata, no lo puedes negar.

-¡Gendo, mi querido novato!-exclamó Agatha dirigiéndole una mirada de aprensión y resentimiento contenido-cierto es que por ti estamos en éste predicamento, nueva obra, nueva producción y ¿Nueva estrella?-la mujer que antes, si bien no se había mostrado complacida con el cambio de obra, tampoco había puesto objeción alguna, ahora se mostraba reacia y prejuiciosa-de esos tres chiquillos, quien está en la mejor postura de interpretar el papel que has escrito es Meryl, o ¿Piensan escoger al ángel caído?

Agatha recorrió con la mirada a cada uno de los presentes, deteniéndose un tiempo prudencial en Layla, mirándola de arriba abajo, la rubia desdeñó su afán por Meryl pero aún así no se atrevió a decir nada por el momento tan tenso que la productora había generado.

-él ángel caído como lo llamas-intervino Fuyusuki-tuvo una participación inigualable en la audición Agatha, eso es indiscutible.

-¿Acaso no fue lo mismo con el vuelo del ángel, eh Fuyusuki?-la rechoncha y bajita mujer se levantó de su asiento, más no se notó diferencia alguna, señalaba al director con uno de sus regordetes dedos de salchicha llenos de anillos dorados y plateados-Gael, estuvo de gloria tras bastidores, así como lo ha hecho hoy en la audición, sin embargo en el preciso instante que fue a presentarse al público fue un completo desastre-la mujer estaba realmente enfurruñada contra Guiliardi-arruinó el vuelo del ángel, el escenario se vino a pico, y todo por confiar en un novato ¡Al igual que lo haces con tu hijo!

-¡Mi obra ha sido examinada y aprobada con el consentimiento de todos los…!

-Productores, del mismísimo director que es tu padre, y por los accionistas ¡Brava!-interrumpió la mujer que volvía a su asiento-Es que puede que tengamos éxito, más lo que todos hemos opinado es que Kotaru está haciendo esto para irse al retiro de una vez ¿O me equivoco Fuyusuki?

-¿Padre?-Gendo miró a su papá con los ojos como platos-¿Piensas que mi obra terminará de arruinar el escenario? ¿Por eso la has elegido, para cerrar las puertas de una vez por todas?

-Por supuesto que no-contestó el director con el semblante inexpresivo-Agatha te estás extralimitando de tus obligaciones-el anciano director volvió a su hijo-creo en tú obra, es magnífica.

-No sé qué es lo que ves en ella.

La voz de Misato sonaba lejana y queda, Layla no se acordaba que la mujer estaba allí en la oficina, y que era parte del jurado. La representante de Meryl y de Obito lucía un rostro sin vida, no quería estar en ese lugar tan opresivo.

-Riotaku-Fuyusuki dijo ese nombre de manera fría y cortante-ya basta de tus comentarios en contra de la obra de Gendo ¡Basta todos! Es lo que daremos esta temporada ¿Acaso no vinimos a elegir al personaje principal? ¡Decidan ya!

-Debemos elegir a Obito-dijo Gendo aún mirando rencoroso a su padre.

-Gendo, Gendo…-Agatha volvía al ataque-¿No te has puesto a pensar en que hubiese pasado con tu amigo si los accionistas no lo obligan a participar?

-¿Obligar?-se le escapó a Layla, Agatha esta vez habló mirando a la rubia.

-Parece que a nuestros invitados no se les ha dado ese importante dato-Agatha se puso sobre sus pies de nuevo-los accionistas obligaron a participar a Obito y a Meryl por cuestiones legales, contrato y todo ese papeleo que sólo los abogados y representantes entienden-miró fugazmente a Misato que se sobresaltó un tanto.

-¿Meryl ni Obito querían participar en la obra?-Layla subió las cejas confundida, no entendía el esfuerzo maniático de Meryl en ganar, todo lo que había hecho para lograr el fénix, y ni siquiera deseaba estar en la prueba ¿Qué se traía entre manos?

-No-Agatha fue la que contestó-aún así, Meryl fue la mejor postulante, y mi voto va con ella hasta el final-Agatha se fue hasta la puerta de la oficina y giró el pomo para abrirla.

-St. Claire-intervino Layla-no es del todo honesta-Agatha se detuvo en el umbral de la puerta-tu lealtad no debería ser tan ciega, sino sabes de que está hecho el héroe que veneras-esta vez fue Layla la que abandonó su asiento, fue hasta el reproductor de imágenes y video y lo accionó. En la pantalla del televisor se proyectó la figura de Meryl.

 

La tensión era tangible, en el momento exacto que Meryl tomó el trapecio triangular, todas las respiraciones cesaron por un instante, la chica se balanceó y al pasar unos diez segundos de oscilación, empezó a girar sin control alguno, se dirigía hacia delante, y entonces se soltó cuando iba en un veloz ascenso, dio un giro completo sobre su propio eje, recogió sus piernas y extendió sus brazos al techo del escenario. Un susurro de asombro recorrió a los presentes, estaban asombrados pues Meryl no intentaba imitar la figura del fénix desfallecido de Layla que renacerá, más bien la figura hecha por la joven acróbata era de un águila que se agazapa y prepara para atacar a su presa.

Así estuvo por unos segundos, luego colocando todas sus extremidades mirando hacia abajo, volvió a girar sobre su eje, pero como su velocidad había disminuido por la posición adoptada, su cuerpo había descendido un tanto, así que tuvo que hacer un esfuerzo sobrenatural para poder coger el objetivo, el trapecio a barra.    

Había cogido el trapecio con una sola mano, el brazo se tensionó y los músculos se sobrecargaron lo que le causó un inmenso dolor que la hizo jadear tremendamente, más no se soltó. Con las escazas fuerzas que le quedaban subió el otro brazo, tomó el trapecio, se impulsó y subió el cuerpo, se sentó en la barra y observó al público que admirando su proeza, le aplaudían y ovacionaban, Meryl tenía ganas de llorar de felicidad, había logrado el Fénix dorado.

Ciertamente el dicho no se equivocaba, ser el primero en todo conlleva un esfuerzo inimaginable, se debe causar la mejor impresión y así echar encima de los rivales una responsabilidad enorme, donde tendrían que dar lo mejor de sí mismos y más. No lo había hecho perfecto, eso resultaría bastante improbable, pero contra todo pronóstico lo logró. Mucho mejor que la primera vez, y en esta oportunidad podía ver el rostro sobrecogido y estupefacto de Layla Hamilton, allí justo a pocos metros por debajo la mujer debía estar comiéndose de rabia por dentro, y esto satisfacía mucho a la pelinegro, que no dejaba de respirar entrecortadamente.   

Fue en el pasado objeto de las burlas de todos esos trapecistas segundones que pululaban alrededor de Layla como las moscas a la fruta, como le hubiese gustado que en ese preciso momento en el que hizo una actuación aceptable del Fénix se encontrasen sentados justo a un lado de la aún sorprendida Layla Hamilton. Meryl esbozó una sonrisa y saludó a su público con el brazo no adolorido, tenía la audición más que ganada, claro que los medios por los que logró la acrobacia no serían los mejores vistos, sin embargo nadie se enteraría, por tanto no habría sufrimiento alguno. Meryl comenzó a reírse espontáneamente, se echó para atrás y se dejó caer, se sintió muy bien cuando el viento generado en su caía libre la cubrió por completo, y un segundo más tarde la red de protección casi invisible la atajó de forma majestuosa.     

-¡Meryl!-gritó Misato emocionada-¡Lo has logrado! ¡Lo has logrado!-la mujer estaba fuera de sí, corrió hasta donde estaba la joven y le abrazó-¿Cómo lo has hecho?-le murmuró al estar a su lado-No pensé que Quilliam fuera de tanta ayuda…

-Mi…sa…to…-fue lo único que pudo articular Meryl, la chica fue hasta la butaca más cercana y luego le fue entregada de las manos de Gendo una botella de agua que devoró en un santiamén.

-Esto fue…-comenzó Gendo, más otra persona interrumpió su oración.

-Brillante…-Layla se acercaba a Meryl-… y curioso. 

 

Uno de los blancos y delgados dedos de Layla detuvo la reproducción del video, en la pantalla quedó congelada la imagen de Gael sobre el trampolín, justo en el momento en el que iba a comenzar a saltar.

-Lo que acaban de ver, es la versión del Fénix dorado de Yuri Quilliam.

-¿Cómo dices?-preguntó Misato horrorizada, puso los ojos como platos y se puso tensa en su asiento-¿Cómo puedes acusar a Meryl de algo así?

-Misato, no tienes porque alterarte-habló Layla calmada, y de la manera en que se había alterado la confidente de St. Claire, parecía que la idea fuera de sí que se formó en su pensamiento era cierta-la señorita St. Claire sabía, de alguna manera u otra que hoy ejecutaría mi Fénix.

-Layla, es una acusación seria-puntualizó Fuyusuki, quien le dirigía una mirada entre interrogación y complicidad.

-No me equivoco-soltó la rubia, y se paseó de un lado al otro enfrente del resto del jurado, Agatha había vuelto a su puesto, tenía la boca abierta y las cejas casi se le juntaban con su cabello arreglado en un apretado moño-como sabrán Yuri fue mi pareja cuando ejecutamos el Fénix doble en el festival circense. Y su idea era básicamente la de una acrobacia de dos aves feroces tratando de acabarse la una a la otra.

>>Más a mí no me gustó la idea, el Fénix desde mi perspectiva, debía ser una acrobacia para representar la inmortalidad que encarna dicha ave. Por lo que el Fénix dorado debía ser inmortal, un acto que quedase plasmado en la mente de todos aquellos que lo viesen, impacto, ilusión, deslumbramiento.

-¿Dices que Meryl ejecutó la acrobacia que Yuri te propuso?-preguntó Misato como quien no quiere la cosa-No tienes prueba de ello, no puedes andar diciendo que Meryl se vio con Yuri.

-Mi punto es-Layla esbozó una sonrisa de suficiencia y prosiguió-tal cual como se ha adelantado Misato, Meryl ha tenido una sesión especial con Yuri-agregó sin levantar la vista de una arrinconada Misato-repito, la señorita St. Claire sabía con antelación que en la audición debería hacer el Fénix dorado, no hay duda, y como nunca logró acercarse al éxito de la acrobacia, acudió a Yuri.

>>Es la única explicación que hay sobre como una chica que no tenía ni la más mínima posibilidad con el Fénix, lo haya logrado, y de manera curiosa, desde la perspectiva de Yuri, un modo del Fénix dorado, que nadie había visto jamás.

-¡Layla no puedes decir tales cosas de Meryl!-gritó Misato-¿Insinúas que hizo trampa?

-Lo que Meryl no se esperó, fue que yo apareciese aquí como jurado para evaluar su desempeño-Layla ignoró de manera olímpica a Misato-es, lo que ha echado por el suelo todo su ardid para ganar la audición-Layla se apartó un mechón de cabello que le caía en el medio del rostro-ah, Misato. No insinúo que tú quería Meryl haya hecho trampa, pues lo hizo, estoy segura de eso. Si tanto talento posee como vocifera Agatha ¿Para qué recurrir a Yuri? Él le enseñó su Fénix, mucho menos complicado de llevar a cabo, pero Fénix al fin y al cabo. Ella les ha convencido, pero a mí definitivamente no.

>>Meryl tuvo doble ventaja, mientras Obito y Gael practicaban la acrobacia de Gendo, ella sabía lo del Fénix y contactó a Yuri nada más y nada menos para que le enseñase.

-¿Dónde está la trampa?-preguntó Agatha saliendo de su ensimismamiento-sólo fue… inteligente.

-Usó medios bajos, Agatha-se quejó Layla, atónita por el argumento de la anciana-quien posee talento, no lo hace-bufó embravecida-no se merece tener el papel, la obra de Gendo es complicada, requiere de alguien capaz, que sepa hacer las cosas bien, no se realizaran Fénix dorados, sino cosas aún más complejas-la rubia estaba realmente furiosa.

-No cambiaré de parecer Layla-dijo Agatha que miraba imperturbable a Layla-Meryl es magnífica, lo repito, voto por ella.

-Secundo a Agatha-Aarhus tensó su rostro con lo que sus pronunciados pómulos se salieron aún más, sus ojos se hundieron en sus cuencas e hizo que su fina boca casi desapareciese en el momento que la frunció, el hombre comenzó a escribir alguna cosa en su agenda electrónica. Layla no salía de su asombro, apoyaban a Meryl sin merecerlo, miró a Fuyusuki, a Gendo y por último a Dan, buscando algo de apoyo, quería sacar a Meryl a toda costa.

-No doy crédito a lo que escucho-Layla apremió al director-¿No sancionarás a Meryl? ¡Vétala de los resultados!

-Aunque quisiera hacerlo, Layla-Kotaru no tenía ni un dejo de sobresalto en la voz-no puedo, no tenemos las pruebas necesarias, no dudo de tu palabra, se que dices la verdad-Fuyusuki se mojó los labios con la lengua de forma distraída-mi voto es a favor de Gael.

-Una completa locura Kotaru-Agatha se cruzó de brazos y arrugó el ceño-¿Volverás a confiar en él?-pero no recibió respuesta alguna.

-Secundo al director-apoyó Dan Psyus

-Obito-dijo casi gritando Gendo, que se mordía el labio inferior un tanto nervioso.

-sin dudarlo por un segundo, yo también voy con Obito-apostó Layla. Hubo un minuto de silencio, en el cual doce pares de ojos se ciñeron en torno a la morena que era un mar de nervios, que aún no había dado su voto.

-¿Y bien Misato? ¿Será que es un tanto obvia la persona por la que votarás? Sin embargo, es necesario que lo digas en voz alta-apremió Layla a la representante de los acróbatas.

 

El éxito de Meryl al ejecutar el Fénix dorado, de una manera muy particular, había dejado completamente abrumado a Gael, era como si de pronto Meryl St. Claire tuviera verdadero talento innato, inventiva magnífica, y por primera vez demostraba que realmente merecía ser la estrella del escenario. Todavía aplaudía el jurado a la chica, la anciana Agatha era una de las que más emocionada estaba, si pretendía ganar, Gael lo tenía difícil, pues aparte de su actuación, debía convencer al jurado que era más apto que Meryl y Obito, ellos eran conocidos, por lo tanto tenían la empatía a su favor.

-Es el turno de Guiliardi.

El anuncio de Fuyusuki le heló la sangre al del pelo plateado, que trató de disimular el terror que lo invadía y le pedía a gritos salir corriendo de allí. Sin embargo, el muchacho se deshizo de esas ridículas ideas, puso la mente en el objetivo y se convenció de que lograría la acrobacia. Las miradas se fijaron en el cuerpo fornido y esculpido de Gael, quien bajó lentamente de los asientos y se desplazó con toda tranquilidad al trampolín. Una vez en la tensa y enorme banda elástica, respiró profundamente y saltó.

Una corriente de frío aire le movió el cabello mientras subía y bajaba a un ritmo uniforme, con el cuerpo en tensión y derecho, la mirada impasible, fija en un punto muerto frente a él. Tocó el trampolín por cuarta vez, y mientras se hundía ligeramente por una fracción de segundo casi imperceptible, pensó que había llegado la hora de empezar con la función.

La banda elástica impulsó el cuerpo de Gael hacia arriba, a una velocidad moderada, el muchacho miró al trapecio triangular y cuando lo consideró adecuado estiró ambos brazos, abrió las manos y un momento después cogió con fuerza la barra metálica, empezó a oscilar hacia delante y atrás, con fuerza, tenía la determinación plasmada en el rostro, lo iba a lograr, lo sentía. Ya cuando su vaivén era veloz, posicionó su cuerpo de forma transversal y comenzó el torbellino de vueltas vertiginosas y violentas. Gael cerró los ojos por un momento, se había mareado, respiró profundamente, se calmó, y en el preciso instante que su vista volvió y enfocó aquel trapecio a barra al que debería llegar, sintió ir adelante y arriba, se soltó, iba dando giros sobre su propio eje, no podía parar.

Gael se asustó. Tomó sus hombros y se obligó a ir en dirección opuesta a sus giros, lo que hizo que disminuyese la velocidad, luego bajó las manos y en un infructuoso intento trató de hacer la pose de Layla, quedó en una postura ridícula, con los brazos abajo, las piernas recogidas y la cabeza gacha. El muchacho estaba arrepentido, no quería estar en ese lugar, enfocó de nuevo la vista en el trapecio a barra, estaba a la altura de este lo tomaría sin problema, pero cambió de parecer.

Se dobló por la cintura, tomó sus pies y giró en trescientos sesenta grados, luego quedando con la cabeza hacia abajo, estiró su cuerpo, abrió las piernas como una gran tijera y en el segundo que estuvo debajo del trapecio, cerró sus extremidades, colgándose magníficamente de la barra metálica, se balanceó y más tarde impulsándose volvió a girar en redondo y se posicionó de pie sobre el trapecio. Gael se tomó el pecho con la mano derecha, el corazón le latía con tanta fuerza que daba la impresión de que se le saldría en cualquier segundo, respiraba con dificultad, por la boca, con los ojos cerrados, sabía perfectamente que para el jurado estaba descalificado.

Pero al contrario de lo que para el de cabello plateado, había sido una actuación paupérrima, el jurado estalló en ovaciones, y aplausos, Gael se dejó caer hacia atrás, y cuando llegó a la malla de protección miró en dirección del jurado y les vio de pie, aplaudiendo y felicitándole de manera sincera, hasta Obito silbaba asombrado. Las únicas personas que no se movían para nada, eran Meryl y Misato.

-¡Vaya Gael!-gritó Gendo acercándose-¡Te has lucido!

-Gendo…no, no lo he hecho bien-dijo Gael bajándose de la red, ya había acompasado su respiración-la he cagado, no he realizado la acrobacia, todo fue un desastre.

-¿No ves al jurado?-preguntó Gendo incrédulo-Todos han alucinado por lo que has hecho Gael.

-¿Lo dices en serio? Pero no he hecho el Fénix de Layla-dijo resignado Gael cuando volvían a los asientos.

-¿Es que no lo pillas?-Gendo dio unas palmadas en la espalda a Gael-simplemente queremos ver de que están hechos.

-Vale, pues qué manera de hacerlo-Gael se desplomó lejos de todos los presentes, no quería saber nada ni hablar con nadie, no podía fracasar en la siguiente prueba, necesitaba concentrarse. Era un diez o un diez.

 

-Kawura Obito, queremos ver que traes para nosotros-Fuyusuki señaló el escenario, el corazón del pelirrojo se aceleró un tanto por la emoción, no estaba seguro de que podría suceder ¿Acaso tenía la más mínima posibilidad de lograrlo? Meryl había actuado muy bien, y Gael sorprendió con el gran final ¿Lograría superar a sus dos compañeros?

Obito, no hizo esperar al jurado, su tiempo en la banda elástica fue mínimo, y el balanceo de un lado al otro para entrar al ciclo de giros fue con un estilo único, imponente, embelesador. El pelirrojo se sentía seguro de sí, pero en el momento que se disponía abandonar el trapecio triangular perdió el enfoque, su cerebro le hizo una mala jugada, salió en el momento inexacto, logró realizar la postura de Layla a la perfección, más la altura no era adecuada, no logró llegar al trapecio a barra. Obito cayó en la red de protección, decepcionado y frustrado.

-¿Cómo rayos pude fallar?-apretó los dientes con ese pensamiento, se quedó allí en la red de protección, como esperando a despertar de una pesadilla espantosa, en la cual está sufriendo con cada segundo que pasa. Se escucharon unos aplausos remilgados, Obito pensó que seguramente era Gendo, no podría equivocarse, giró la vista y vio a su amigo venir en pos de él, aplaudía por lo bajo, y en su cara se veía el pesar plasmado.

-Obito-fue lo único que dijo cuando estuvieron juntos.

-Gendo… lo siento… no lo logré… no se qué sucedió-Obito no fue capaz de mirar a Gendo a los ojos, clavó la mirada en el suelo, se separó de él y se retiró del área del escenario sin mediar más palabras. Era un fracaso, y sabía que Meryl debía estar regodeándose, ella misma se lo había dicho, que no lo tomaban en serio, que ni él mismo se creía capaz de superarla en la audición. Obito miró al escenario, su seguridad estaba mermada, no tenía posibilidades en la segunda prueba.

-Obito-el aludido miró a su interlocutor, Gendo lo había alcanzado en uno de los pasillos, tenía los puños cerrados y lo dirigía una mirada de muerte-¿Acaso eres estúpido?

-Ya sé que merezco todas las ofensas del mundo-dijo Obito y recostándose de una de las paredes del pasillo se deslizó por esta hasta estar sentado en el suelo-soy un fracaso ¡Meryl siempre tuvo razón!

-¡Cállate!-Gendo se acercó y le proporcionó y certero puñetazo en el brazo derecho a Obito, que se quedó confundido-No quiero volver a escucharte hablar así, Obi, tú eres magnífico.

-¡He fallado en la primera…!

-Eso no me importa, no lo has hecho mal del todo, además, Gael no fue la gran cosa, fue un final impactante, pero no logró la postura, en realidad ninguno lo ha hecho-Gendo se sentó junto a su mejor amigo-Basta ya ¿eh? Puedes salir a dar lo mejor en la segunda ronda, tu puedes Obi, lo sé.

Obito no dijo nada, se sentía un poco mejor después de las palabras de Gendo. Levantó la mano y le alborotó el cabello a su amigo, y luego dejó salir unas cuantas carcajadas.

-Sabes que decir en el momento exacto, Gendo-Obito se paró y ayudó a Gendo-Vamos allá.

 

-¿Quieres parar ya?-preguntó ácidamente Meryl, estaba hundida en una butaca mirando la pantalla que cambiaba cada tres segundos, llevaba el brazo vendado y un semblante preocupado. Obito, a quien se dirigía la chica, gruño ante la petición de su compañera y dando tres cambios más lo dejó en un canal de noticias. Los tres acróbatas, Gael, Meryl y Obito, se encontraban en la sala de proyecciones, esperando ansiosos la decisión del jurado, ninguno se veía a la cara, estaban lejos uno del otro, el trío estaba con los nervios de punta.

La ruda prueba había terminado con una segunda ronda bastante contrapuesta con respecto a la primera fase. La primera persona en dar un giro completo a su actuación, sin corresponderse a lo magnífica que había sido su anterior participación fue Meryl, al pasar del trapecio a barra para el trapecio diseñado por Obito, le costó un tanto, influyó mucho que tenía el brazo izquierdo adolorido, girando y girando no consiguió estabilidad y cayó a la red de protección sin siquiera dar indicios de que pretendía hacer, al caer en la red no pudo reprimir el llanto, y se deshizo en lágrimas y como una niña malcriada, bajó de la red, le gritó un par de cosas a Misato y corrió fuera del escenario.

En el turno de Gael, fue un tanto más centrada. Se sintió libre con la acrobacia, y dueño de sus movimientos, se le veía animado y sonriente, ejecutó el acto con precisión y obtuvo la aprobación absoluta del jurado.

Obito arrancó la prueba velozmente, pasó de un trapecio a otro de forma prolija, con movimientos magníficos, detallados, no dejaba nada escaparse, era su manera de actuar, con puntualidad y una fidelidad exacta a la proyección que habían visto en la reunión con los productores, cualquiera quedaba atrapado con sus movimientos y la manera de llevar la acrobacia, cosa que no provocaba Gael, no animaba al público a quedarse viendo todo lo que hacía hasta el final. En el trapecio giratorio, Obito adoptó diversas poses que parecían imposibles y al saltar sus perfectos giros se robaron las ovaciones y aplausos tremendos del jurado. Gael quedó tan sorprendido que no se pudo mover para aplaudir a Obito cuando hubo terminado, la moral le bajó a los pies. La competencia estaba reñida, no tenía seguro quien podría ganar, pues cada quien dio la máximo en la audición.

Ahora allí encerrados, sin saber lo que les depararía el destino, veían las noticias correr una a una, sin prestarles mucha atención, los acróbatas, hundidos en las mullidas butacas querían que la puerta se abriese de golpe y entrara Gendo, Fuyusuki o Misato a anunciarles quien había ganado. Obito volvió a tomar el control del televisor, y justo en el momento que se disponía a cambiar de canal, Gael le gritó que no lo hiciera.

-¿Qué sucede?-preguntó un tanto asustado por el grito de Gael.

-¡Has silencio! Sube el volumen del aparato-le indicó Gael a Obito, que lo hizo sin rechistar. La imagen del televisor mostraba a una mujer vestida de ejecutivo, con un peinado ridículo, y unos aros enormes le colgaban de las orejas, hablaba rápido y con voz chillona, insoportable.

-Ahora, le damos el pase rápidamente a Erick McDouglas, quien está a las afuera del escenario Liquidreams, nos trae una noticia de última hora, adelante Erick…

-¿Noticia de última hora, pero que...?-Obito subió más el volumen del televisor. La imagen cambió a un hombre alto y delgado, con poco cabello en la cabeza, y el que le quedaba era color de la nieve, tenía la nariz puntiaguda, y los dientes amarillentos y enormes. Hablaba lento y pausadamente, saboreando cada palabra que estaba a punto de salir de su bocaza.

-Liquidreams ¿Desesperación por la innovación? O ¿Desesperados sin saber qué hacer? De cualquier forma, una u otra, el escenario está en aprietos ¿Acaso lo que se asoma en la esquina es el comienzo del final de la prestigiosa compañía? ¿Por qué se han tomado decisiones tan abruptas y azoradas? ¿Qué es lo que el escenario nos quiere dar a entender? Ya los trombones han sonado, y la trompeta empieza a dar la primera nota de la marcha letal hacia el fracaso que pinta en el horizonte de Liquidreams, empezando con el inusitado hecho del reembolso total del dinero a los clientes que ya se habían hecho con las entradas en preventa para la primera función del proyecto de la nueva temporada, del cual nunca supimos tan siquiera el nombre para por lo menos imaginarnos que nos traerían de nuevo, y es que se veía que la cosa ya pintaba mal desde hace un tiempo, desde el momento que un vocero de la compañía declaró que la esperada conferencia de prensa que se dicta antes de abrir cada temporada fuera cambiada de fecha ¿Problemas en la producción? ¿Inconvenientes a nivel ejecutivo? ¿Eventualidades económicas? En relación a esta última pregunta, bien es conocido por todos, que el afamado teatro no ha recibido la cantidad proyectada y estimada de dinero en la temporada pasada, con sólo recordar que las tres últimas funciones fueron retiradas del cronograma ¿Y bien? ¿Será el dinero el motivo exacto de las decisiones sin “aparente” explicación de Liquidreams? No. La razón de peso que el escenario haya dado marcha atrás de pronto, es que al parecer ya no les resultan rentables las habilidades de sus dos estrellas protagónicas la señorita Meryl St. Claire y el joven Obito Kawura, pues nos hemos enterado que hoy, aquí en secreto en el escenario, se están llevando a cabo audiciones para decidir, a la nueva estrella del proyecto de la nueva temporada. Sin embargo, no toda la planilla de actores participará en las inesperadas audiciones que han convocado los directivos de la compañía, nos llegó el dato que será un enfrentamiento cerrado entre St. Claire, su fiel compañero Kawura, y dos personajes más, desconocidos para todos hasta los momentos ¿Por qué audiciones ahora? ¿St. Claire perdió el esplendor mostrado en el festival circense? ¿Kawura ya no puede ejercer su salto doble en el trapecio ovoideo? Sea cuales fueran los motivos de peso que llevó al director a tomar un arbitraje tan drástico, desconfiando de sus dos estrellas, nos deja con la cabeza llena de incógnitas que esperamos nos resuelvan lo antes posible ¿Fuyusuki que sucede? ¿Meryl ya no tiene la habilidad necesaria para destacar sobre los demás? ¿Siempre fue un engaño al igual que Obito? ¿Cuál es el futuro del escenario? ¿Innovan? ¿Desesperados y con ganas de darle una nueva imagen a la compañía? 

 

El ambiente en la sala de proyecciones se tensó de tal manera, que parecía haber solidificado el aire circundante alrededor de los acróbatas, y la noticia había afectado en especial a Meryl, a un punto tan profundo que se sentía desfallecer, estaba mareada y no podía respirar bien, de pronto el dolor del hombro se intensificó y apareció una punzada aguda en la frente, el reportero, a quien la lascivia se le reflejaba en su enjuta cara, daba varias vueltas con el camarógrafo por las afueras del escenario, llamando la atención de las personas que por allí circulaban, que hicieron un corro entorno a Erick McDouglas y él ni corto ni perezoso les dio la noticia y los entrevistó sobre sus puntos de vista.

El primero en reaccionar fue Obito, apagó el aparato y lanzó bruscamente el control remoto a un lado, caminó por meros reflejos hasta pararse frente al televisor, perplejo, su cerebro estaba anclando las posibilidades, los distintos hechos que se desarrollarían a continuación, la reacción en cadena que la peliaguda noticia dada por la central generaría. Obito tenía claro que en lo que Meryl fuese capaz de articular palabra alguna, todo se volvería gritos, quejas y juramentos a diestra y siniestra. La presión que tenían era suficiente y ese abono extra no era ni mucho menos consolador. El muchacho cerró los ojos para tratar de calmarse un poco, sentía como su sangre corría a una velocidad sorprendente por el torrente sanguíneo, y tenía la cara al rojo vivo, esperar la decisión del jurado se estaba haciendo una tarea intolerable.   

De pronto la puerta de la sala se abrió estrepitosamente, Obito y Gael miraron al umbral y se encontraron con Fuyusuki, Misato y Gendo, lívidos y con el semblante de piedra, la mujer blanca como la cera fue la primera en entrar, con paso lento y fuera de sí, el director pasó unos segundos después, y Gendo entró sin ganas cerrando la puerta tras de sí.

-¿Y bien?-preguntó Meryl, su voz sonaba suplicante, sus ojos se movían de una persona a otra, se oía su respiración pesada y ronca. Obito enarcó las cejas al examinar a su compañera, jamás la había visto tan ansiosa por algún resultado, tal vez porque en anteriores ocasiones la chica sabía los resultados sobre seguro, probablemente ella ya tenía las cartas sobre la mesa, y poseía conocimiento de lo que resultaría en el futuro próximo. Pero ahora la situación había cambiado bastante.

-Antes de anunciar al ganador, queremos expresarles, que sencillamente las audiciones han estado a la altura que esperábamos-comenzó Fuyusuki, siempre imperturbable, no denotaba ninguna emoción y miraba por igual a los tres participantes a la prueba, no manifestaba ni un poco quien podría haberse hecho con la victoria-Los debates fueron rudos, logramos una decisión, no unánime, pero si concluimos que el elegido es la persona más apta para llevar a cabo el papel escrito por Gendo.

Obito tenía el corazón a mil por hora, los latidos le resonaban en el tímpano, sentía una fuerte presión en el pecho, era como si su órgano diana se quisiera salir de su prisión hecha de músculos, huesos y cartílagos. La bomba de sangre, le golpeaba las costillas y lo hizo quejarse por lo bajo.

-Dilo ya de una vez-intervino Gael desesperado, habló de forma brusca con el rostro pálido, desprovisto de su acostumbrada arrogancia.

Entonces se escucharon varios sonidos a la vez. Eran los teléfonos móviles de tres personas. Obito vio como Misato, Fuyusuki y Meryl tomaban sus teléfonos y veían las pantallas, como sopesando si sería correcto atender en ese preciso instante, dos de ellos colgaron, pero hubo una persona que tomó el llamado.

-¿Diga?-Misato veía al techo mientras escuchaba al interlocutor-¿Cómo dices?-chilló de pronto-¿Qué el canal central de noticias anuncio qué cosa?... ¿McDouglas? ¿Cómo demonios ese hombre tan quisquilloso e infernal se hizo con esa información? ¡Demonios!-Misato colgó enfurruñada, los colores se le habían subido al rostro, con la respiración agitada se dirigió a Meryl-Debemos marcharnos ya.

-¿Marcharse? ¿Dónde? ¿Qué sucede Misato?-preguntó completamente confundido el director. Gendo que había bajado su vista a su teléfono móvil, leía alguna cosa, se aclaró la garganta y le hizo el desagradable anuncio a su padre.

-Es McDouglas-comenzó mientras seguía leyendo-ha hecho una nota sobre el escenario y…. ¡Oh!

-¿Qué pasa Gendo?-apremió Fuyusuki.

-Sabía de las audiciones-concluyó Obito, el efecto fue inmediato, el director lo miró casi echando chispas por los ojos, Obito percibía como la ira se iba apoderando poco a poco de cada uno de sus sistemas.

-¿Qué Erick McDouglas sabía de las audiciones en el escenario?

-Pero tenía la información algo errada, e incompleta, sólo sabía que Meryl y yo participaríamos en la prueba, no conocía el nombre del otro participante, aunque el afirmaba que eran cuatro los postulantes-continuó Obito nervioso-y no ha sido sólo una mala reseña sobre el escenario, el reportero ha cargado en contra de Meryl y mi persona.

-¡NOS HA DEJADO POR EL SUELO!-chilló Meryl, gemía, estaba a pocos segundos de echarse a llorar otra vez.

-De hecho, pienso que McDouglas no se ha equivocado con respecto a Meryl-puntualizó Gael-lo ha dicho de forma certera St. Claire, has perdido todo el brillo que destacó en el festival circense.

-¡Calla Guiliardi!-gritó la chica desgarrándose probablemente la garganta-¡Debes estar saltando de felicidad! Ver mi reputación mermada, dañada… ¡Misato esto es tú culpa! Nunca haces nada bien, como mi representante das asco ¡En lo que se me presente la primera oportunidad te cambio de mi plantilla!-Obito puso los ojos como platos, Misato abrió la boca para refutar algo, pero no fue capaz de decir nada, Meryl estaba fuera de sí-tú trabajo en primera instancia Misato debió ser impedir que el demente de Fuyusuki pudiese presentar el proyecto de su hijo a la junta.

>> ¡No haces nada bien! ¡Inútil! ¡Inservible! Esta ridícula audición, la maldita obra de Gendo ¡Váyanse al diablo todos! Son unos…

-¡Ya para Meryl!-gritó más fuerte aún Fuyusuki-deja de despotricar contra todos, que actitud más penosa de tu parte. Respeta a Misato, y a todos en ésta habitación, aquí la única persona dueña de su desgracia eres tú. Quien generó todo éste circo fuiste tú.

-¿Yo? ¿A qué te refieres?-indignada Meryl se levantó de la butaca-¡Yo no me la estoy dando de escritora de segunda mano como tú hijo!-vociferó aquello señalando a Gendo-por sus maravillosas ideas es que estamos aquí esperando los resultados de la dichosa audición ¿Y bien Fuyusuki? ¿Soy yo la precursora de todo el escándalo?

-Por supuesto.

-¡Aggg!-Meryl escupió a un lado enojada-No vas a andar culpándome de cuanta desgracia ocurre en éste maldito escenario ¿O es que también soy culpable de la deplorable muerte de tú adorada esposa en el…?-la pregunta de Meryl quedó suspendida en el aire para no ser terminada nunca, Misato se había aproximado rápidamente y le proporcionó una bofetada a la chica, que quedó en trance.

-Basta Meryl…Basta.

A Misato le temblaban ligeramente los brazos, Obito se sorprendió al verle varias lágrimas surcar su pálido rostro.

-Misato…-el susurro de Meryl fue ignorado por su representante que se retiraba de la sala-…Misato….-Meryl levantó el rostro abofeteado y vio salir a la morena. El teléfono móvil de Meryl empezó a sonar de nuevo, acto seguido el de Fuyusuki igual, Meryl ignoró la llamada, y el director en esta ocasión sí contestó.

-¿Bien?-Fuyusuki permaneció callado largo rato-¿Quieren anunciar la campaña mañana? En la sala Cascada sería la mejor opción, aunque queríamos hacerla en el escenario con todo armado, será imposible por la nota de Erick McDouglas. Entonces, termino acá en Liquidreams y salgo al Masishimoto.

Fuyusuki colgó, y se sumió al silencio de los acróbatas, la situación que se acababa de generar los había dejado perplejos, sin palabras, y de forma extraordinaria los resultados de la audición quedaron en un segundo plano. La puerta de la sala de proyecciones se abrió, Obito pensó que Misato volvía, pero se equivocó, allí en el umbral de la puerta estaba Layla Hamilton, tenía el entrecejo fruncido, los músculos del cuello bastante rígidos y su potente y penetrante mirada iban directo a Meryl.

-¿Acaso tienes un poco de conciencia para medir la gravedad de tus últimos actos?-preguntó mientras pasaba a la sala y caminaba hacia la joven acróbata, que se sobresaltó un tanto y dio un paso hacia atrás cayendo en la butaca donde había permanecido sentada-¡¿Eres feliz con lo que has hecho Meryl?! No lo creo-Layla detuvo su andar-sé perfectamente que es estar en la cima, que es ser el centro de atención de los reflectores artísticos, estuve en la cima antes que tú y aún permaneceré en ella por ser una acróbata excepcional. Mientras tanto tú mediocre, caerás al vacío del olvido, allí donde quedan esas personas que una vez fueron, pero sus decisiones mal tomadas las llevaron al fracaso.

>> ¿Pensabas que no me daría cuenta qué aquel Fénix dorado era de Yuri Quilliam? Si tanto talento posees ¿Qué hacías viendo a Yuri Quilliam? ¿Conoces y sabes de lo que es capaz Yuri Quilliam?

Meryl tembló por un segundo, las palabras de Layla le caían como pesados bloques encima, Obito sentía que aquella chica era una completa extraña para él, no podía creer que hubiese hecho cosas así, y recordaba que Gael la acusaba de otras fechorías. Layla arrugó la nariz y se echó hacia atrás como si un aroma putrefacto naciera de Meryl, negó con la cabeza y resopló.

-¿Qué ha ocurrido Layla?-preguntó Fuyusuki.

-Yuri lo hizo de nuevo Kotaru-declaró la rubia, las palabras salieron a regañadientes, como si no pudiese creer lo que estaba diciendo en voz alta-Yuri Quilliam ha vuelto a dar una de sus primicias.  

-Demonios…-se quejó Fuyusuki-esto no va nada bien.  

-¡Aguarden un segundo!-intervino Gael-¿Estás diciendo Layla que Meryl fue a asesorarse con Quilliam para hacer el Fénix dorado? Quiero decir ¿Qué aún sigues siendo la misma tramposa de siempre Meryl?-Gael dio un exhalación victoriosa-había comenzado a pensar que si tenías tu puesto ganado-el chico rió sarcásticamente.

>> ¿Visitaste a otro trapecista para llevar a cabo el Fénix? ¡Lo sabía! Ya la duda me golpeteaba el cerebro, tú tenías consentimiento de que habría que realizar la acrobacia de Layla en la audición ¡Rata estafadora!

-Entonces, ¿Quilliam dio toda la información que Meryl le facilitó, a la prensa?-quiso saber Obito, Layla asintió-¿Por qué lo hizo?

-Yuri…-Layla se notó algo sensible con el tema-no tengo claro cuáles fueron sus motivos, lo que pueda decir ahora sobre él sería meras conjeturas-Layla se cruzó de brazos-en todo caso lo hizo para desprestigiar a Meryl, a ti, y al escenario.

-Yo me tengo que ir al Masishimoto, Gendo, Layla, encárguense del resto-tras esto, Fuyusuki se marchó.

-¿Y bien?-se repetía la pregunta de Meryl, aunque esta vez era Gael-¿Sabremos algún día si Obito ganó o lo hice yo? No creo con todo el circo que armó St. Claire sola, pueda hacerse con el papel.

-Te sorprenderá lo que realmente se decidió-soltó Layla, las sienes le palpitaron violentamente a Obito, su visión se nubló y en un abrir y cerrar de ojos se encontraba en el suelo retorciéndose hasta perder la conciencia.