"La arbitraria decisión de él"

06.11.2011 21:37

 

Acto I

“La arbitraria decisión de Él”

(Sore wa, nin'i no ishi ketteidesu)

 

Ya las luces se habían encendido, mostrando así a la principal figura de mayor atención en todo lo que iba de noche, y por primera vez por parte de aquella inmensa multitud que asistía a ese teatro no se escuchaba ni el pulular de una mosca, o el intrépido sonido de un estornudo acompañado de esa característica tos seca llena de impaciencia. La concentración absoluta del público presente desconcertó y sorprendió un tanto al director de la obra puesta en escena, sin embargo parte de su persona se esperaba esa conmoción y gran expectación de la gran masa de espectadores. No en vano los periódicos locales, amarillistas como ningunos en el planeta, se habían encargado de tildar de chiflados y dementes a todos los que participaban en el proyecto de tan ambicioso director, hasta la prensa internacional tuvo trabajo fácil por todo el mes de preproducción de la obra, despellejando y menospreciando la osada propuesta de la compañía teatral.

Aunque, los problemas generados por los diarios con sus ácidos comentarios, hiperbólicos encabezados y dramáticas noticias, éstos no liberaron tanta tención como el momento preciso en el cual Kotaru Fuyusuki presentó el guión (que tenía varias semanas estudiando y arreglando con su hijo Gendo, el autor del mismo) a la junta directiva del escenario. En aquella compañía teatral, las obras presentadas al público, mucho antes de ser entregado algún guión a la plantilla de actores, se debía contar con la aprobación al proyecto por parte de todos los accionistas, propietarios asociados y patrocinadores del evento, esto debido, a que las presentaciones y producciones dependían de un presupuesto elevadísimo, por los aparatos de acrobacia, costosos e innovadores, así como habilidosos acróbatas. La reunión de accionistas fue convocada por segunda vez en ese mes, lo que levantó una considerable oleada de protestas y descontento general por parte de los ejecutivos, pues el nuevo proyecto que sería estrenado en la temporada había sido aprobado ya.

-¿Ahora qué Fuyusuki?-el tono tajante que el director se esperaba ya hacía eco en la sala ejecutiva donde se encontraban, amplia y rectangular, con grandes ventanales y una mesa ovoide en el centro, con una variedad de sillas ya ocupadas por esos cara seria de trajes vestidos. El que había hablado para abrir la reunión era el que menos le simpatizaba al director, siempre encontrando defectos en todo lo que él hacía y decía.

>> ¿Por qué la reunión tan “urgente”?-añadió haciendo dos comillas al aire con ambas manos-¡He tenido que cancelar cosas importantes para venir a éste estúpido corro! ¿Acaso no tenías el permiso para la obra a ejecutar en este nuevo ciclo?

Fuyusuki, un hombre entrado en años con el cabello canoso y espesa barba negra, esbozó una sonrisa hipócrita y se la dirigió a todos los presentes, deteniéndose en una mujer morena que tamborileaba los dedos de forma ansiosa contra la pulida superficie de la mesa mientras fulminaba al director con su penetrante mirada.

-Por lo visto… -comenzó Fuyusuki y se levantó de su asiento, tomó una carpeta azul que tenía frente a su asiento, la alzó y agitó para que los presentes enfocaran su atención en ella, que guardaba un grueso fajo de hojas-… todos deben contratar nuevas secretarias o ayudantes, ya que no les informaron sobre que iba la reunión, y peor aún no se tomaron la moleste en siquiera hojear el documento que les envié.

-¿Te has vuelto loco?-preguntó con altanería un hombre rubio corpulento-¡A mi despacho no llegó nada en ningún momento-declaró en su defensa, con una voz gruesa y un tanto somnolienta. Muchos ejecutivos se excusaron con la misma frase. Fuyusuki continuó agitando la carpeta unos segundos más, y luego arremetió contra la mesa, provocando que unos cuantos se sobresaltaran.

-¿Dicen que no les llegó?-preguntó enarcando las cejas y conteniendo la furia, el hombre ya estaba completamente fastidiado, le molestaba reunirse con esos sosos ejecutivos a quienes el arte les importaba poco o nada-siempre he hecho oídos sordos a lo que dicen en el sindicato de actores y guionistas ¡Ustedes me creen idiota! Sí, eso es lo que ellos me dicen-el director dejó caer una mano pesadamente en la mesa, produciendo un sonido sordo y fuerte-encargué copias para todos y envié el guión de Gendo hace tres días-nadie dijo nada, Fuyusuki resopló para calmarse.   

-¿El guión de Gendo?-volvía a abrir la boca el accionista menos agradable, su desdeño era insoportable. Su nombre: Clayton Hunt, de cabello rojo como una intensa llama de fuego, cejas altas siempre, dando una imagen de constante sorpresa, su rostro tenía la malicia grabada, y todo el tiempo dibujaba una sonrisa de suficiencia que lo hacía mucho menos atractivo-¿Ahora tú hijo se cree escritor?-Clayton bufó-¿Por qué no sólo se ocupa a nivelar la pista de hielo y acomodar luces?-Hunt rió de su chiste junto con otros más. Fuyusuki apretó la mandíbula arrugó ligeramente el ceño, y luego soltó una carcajada seca de manera irónica.

-Deberías, un día de estos, Hunt, cuidar lo que dices-Fuyusuki se cruzó de brazos sobre su pecho-fíjate, Clayton. Gendo ha escrito buen material para el escenario, no digo esto porque sea mi hijo ni mucho menos, él ha intentado con varios guiones en el pasado, pero he rechazado uno tras otro…

-Así como lo has hecho con él-intervino la mujer de cabello negro por lo bajo, más Fuyusuki sólo le dirigió una mirada inquisidora y continuó hablando sin prestarle la mayor atención.  

-…sin embargo, lo que me llevó en ésta oportunidad, es realmente bueno. Sublime.

-¿Con que sublime?- la única voz femenina presente intervino de nuevo, pero esta vez con propiedad. Fuyusuki volvió a enfocarse en ella y la observó detenidamente, Misato Riotaku, de bella figura y rostro-No me lo puedo creer Kotaru ¿Crees en serio que el múltiple suicidio escrito por Gendo es “sublime?-La mujer sonaba incrédula tras las palabras del director, volvió a tamborilear los dedos en la mesa, esperando la respuesta de su interlocutor.

-¿Lo has leído?-preguntó Kotaru Fuyusuki.

-Por supuesto-Misato extrajo de un bolso negro brillante, una carpeta idéntica a la de Fuyusuki-“Ven, dulce muerte”-leyó las palabras de la primera página-hasta el nombre es repulsivo.

-Un momento-Fuyusuki desvió la vista de la morena y fulminó a los ejecutivos que no se perdían nota de la conversación privada que surgió de pronto entre el director y Misato-¿Cómo es que sólo Misato leyó la obra y todos ustedes no?-de pronto el director estaba enardecido de nuevo-¡Una vez más demuestran su ineptitud y por sobretodo vuelvo a dejar en evidencia mi falta de juicio al dejar que las obras a presentar en mí teatro sean valoradas por ustedes! ¡Cerdos capitalistas!

-¡Cuida tu boca Fuyusuki!-saltó Hunt y con él varios más-tienes poder sobre el escenario pero sin patrocinio, sin dinero ¡Liquidreams no presentará a sus actores ni comiendo! Y tú y toda tu arte se van al olvido.

-¿Caemos tan rápido en las amenazas, Clayton?-cuestionó Fuyusuki fuera de sí-Entonces puedo decir que ya andas a medio pasillo de la salida de esta junta ejecutiva-Hunt carraspeó un poco y se acomodó en su asiento-¡Ustedes no cumplen con la poca responsabilidad que se les ha otorgado!-rugió el director-¡Únicamente les interesa el dinero, nada más! Si ese es el caso, deberíamos cambiar las reglas con respecto a los criterios con los que elegimos las presentaciones. Contratar artistas de verdad, que den un sensato criterio y desprendernos al fin de payasos como ustedes…

-¡Kotaru!-interrumpió Misato a Fuyusuki levantándose de su silla-tenemos que proteger nuestro dinero, es el que te respalda, nada puedes hacer sin él. No sigas hablando te estás extralimitando…

-Se te agradece la intervención Misato, al parecer Fuyusuki ha perdido la cabeza-inquirió Hunt cruzando las manos. La mujer miró con desprecio al hombre y luego prosiguió con lo que decía.

-…Además, que los directivos presentes en ésta reunión no hayan tenido acceso a ésta-señalo la carpeta-monstruosidad, es mi culpa-Misato terminó de hablar y por unos minutos Fuyusuki no pudo dar crédito a sus oídos-cancelé todos las entregas al enterarme que no sólo a mí me habías enviado la información, y al terminar de leer, no reenvié los documentos, sencillamente di por sentado que a unos cuantos les hubiese provocado náuseas y hasta un infarto, con echar una hojeada al primer acto.

-Misato… ¿Tú…?

-Sí Kotaru, yo. Al leerlo me sentí ofendida, pues creía que nos tomabas el pelo. Luego me llegó el correo electrónico donde pedías una reunión urgente y me imaginé que estabas apostando a que todos te diésemos el sí en éste proyecto tan estúpido-Misato se apartó un mechón de cabello de la cara y se sentó-A Meryl tampoco le ha caído nada bien toda la imaginación de Gendo.

Silencio. Fuyusuki no reaccionaba, pues de todos los presentes, Misato era la única persona que consideraba una amiga, con ella y su hermana había decidido emprender la compañía teatral, y lo que había hecho era un golpe de alta traición.

-¿Meryl? fue lo primero que pudo decir el director al reaccionar-¿Le has mostrado el guión a Meryl St. Claire?

-Soy su representante y pensé que sería adecuado…-Fuyusuki calló a Misato alzando una mano

-Verás Riotaku, al parecer has pensado muchas cosas mal, empezando por el hecho de que todo guión está restringido a cualquier acróbata del escenario antes de ser aprobado por la junta directiva.

>>Además, no tienes potestad para cancelar mis envíos a los accionistas del escenario, soy el representante y uno de los mayores dueños de Liquidreams, fue una propuesta interesante lo que ha hecho Gendo, y me pareció lo mejor para mí escenario.

-Kotaru…

-Riotaku, has violado una norma de forma grave. Meryl St. Claire no tiene ni voz ni voto en la junta, la obra es una mera propuesta a la mesa, una simple idea que no tiene aún validez. Podrás ser la representante legal de la chica, más no tienes derecho a mostrarle ningún guión sin nuestro previo consentimiento-Fuyusuki tenía las venas de las sienes tremendamente hinchadas, casi al punto de explotarles. Los demás asistentes admiraban la escena, asombrados.

-Yo…-Misato no salía de su asombro, tenía los ojos como platos soperos y casi no respiraba.

-Misato, ya he oído suficiente de tus decisiones y de lo que piensas-dijo desdeñoso Fuyusuki y tomó asiento de manera pesada y dejó escapar una gran bocanada de aire. Frustrado y arrepentido.

-Ha sacado las garras Kotaru Fuyusuki, y con quien menos esperábamos, al parecer el favoritismo se ha acabado Misato-apostilló Hunt quien saboreaba la escena-Por cierto, dos preguntas Kotaru-Hunt dejó escapar una risita estúpida-¿Qué trae el dichoso guión que ha alterado tanto a Misato? Y ¿Quién es el peculiar joven que se encuentra en aquel rincón de forma remilgada?

Absolutamente todos en la sala, a excepción de Fuyusuki, voltearon de forma brusca hacia el rincón que señalaba Hunt, en la parte trasera de la estancia donde se encontraban. Precisamente allí estaba un muchacho alto y corpulento, ejercitado, contextura que indicaba que era un acróbata sin lugar a dudas. De cabello negro, corto, muy bien cuidado. Al notar que muchos pares de ojos se enfocaban en su persona, giró la mirada, que segundos antes admiraba algo por uno de los enormes ventanales, dibujó una sonrisa arrogante y levantó una mano a modo de saludo y ladeó ligeramente la cabeza.

-¿Cómo es que nadie le ha notado al entrar?-preguntó Misato que se había sobresaltado de forma brusca-¿Quién eres?-añadió señalando al muchacho, que simplemente ensanchó su risa. Un extraño brillo cruzó sus ojos plateados imperturbables como la superficie lisa de un enorme lago. Entonces de un momento a otro la puerta de la sala se abrió de golpe, los presentes pasaron su foco de atención del soberbio joven a la muchacha que se adentró en la sala ejecutiva con paso decidido, tenía una figura esbelta, alta y delgada, con ejercitados bazos y piernas, el cabello le caía de manera elegante hasta la cintura de un color negro azabache. Su semblante reflejaba una lozanía extraordinaria y el detalle más llamativo de su rostro eran aquellos ojos que simulaban ser un bello charco de oro líquido.

-¡Misato!-se quejó mirando y caminando en dirección de la interpelado, su voz tenía un acento extraño-¿Cómo es que no me has avisado que la reunión se celebraba a ésta hora?-recriminó de forma grotesca a Riotaku que no alcanzaba salir de la sorpresa de ver a la muchacha allí. Fuyusuki tampoco podía creer tanta osadía, y sabía muy bien que todo era culpa de Misato.

-Meryl yo…-Misato se puso a la altura de la muchacha que ya estaba a un lado.

-¡De todas formas tú no tienes nada que ver en mi reclamación!-la chica se volteó violentamente hacia Fuyusuki quien se levantó y la encaró sin temor, la pelinegro se colocó las manos en la cintura e hizo sonar la punta de uno de sus tacones en el suelo-¡Fuyusuki! ¿Se te han zafado los tornillos de la cabeza? ¡Estás demente! Y lo debes tener muy presente ¿Desde cuándo Gendo tiene delirios de escritor? ¡Tú hijo se ha salido de sus deberes!

-Meryl-gritó Fuyusuki para imponerse ante el tono tajante de la chica-Aquí la única persona que se ha salido de sus deberes y de lo que le compete eres tú. No debes estar acá en una reunión de la junta directiva del escenario, no tienes ni arte ni parte acá-el director se acercó peligrosamente-Misato ha cometido un grave error al mostrarte el guión.

-¿Pensabas que iba a participar si me era mostrado después de que la dichosa junta lo aprobase?-preguntó Meryl St. Claire claramente ofendida-ya se lo he dicho a Misato y te lo repito Fuyusuki ¡Estás demente!-Meryl dio dos pasos hacia atrás y tomó por el hombro a Misato y añadió en un susurro poco audible-si aún no se los has dicho, lo haré yo-carraspeó y continuó-Mi persona y Obito Kawura nos oponemos a participar en el proyecto de ser aprobado-Hubo un revuelo entre los ejecutivo, se levantaron de sus asientos y comenzaron a protestar en murmullos ininteligibles. Meryl y Obito, eran los acróbatas principales del escenario, reconocidos mundialmente, uno de los atractivos primordiales de la compañía. Las estrellas. Sin embargo tras la declaración de Meryl, Fuyusuki bufó, y no sólo él lo hizo.

-¡A veces que ingenua puedes llegar a ser Meryl!-declaró por encima del cotilleo que tenían los ejecutivos el joven que nadie vio llegar, arrastraba la palabras al hablar-No deja de sorprenderme que debajo de esa armadura de genuina maldad y desdeño, se pueda encontrar un atisbo de simplicidad y naturalidad.

-¿Qué…?-Meryl miró a quien hablaba, y sus ojos vibraron un momento, pero fue incapaz, al igual que los demás, de reconocer al chico-¿Quién…?

-¿De verdad pensaste…? ¿Realmente creías Meryl, que Fuyusuki iba a escoger entre Obito y tú para representar el rol principal del nuevo proyecto? No son lo suficientemente aptos ni capaces para llevarlo a cabo-A Meryl los ojos estaban a punto de salírseles de las cuencas, su labio inferior tembló ligeramente, el muchacho caminaba de un lado para el otro disfrutando del efecto de sus palabras. Fuyusuki sonreía, ya se había cansado de la humillante actitud de St. Claire por el simple hecho de ser la estrella del escenario.

-¿Quién eres?-replicó Meryl recuperando la voz, pasó la vista del muchacho a Fuyusuki y de éste a Misato, ella negó con la cabeza.

-¿No me recuerdas, Meryl?-el joven se detuvo y la fulminó con la vista, le lanzó una mirada fría, cargada de un odio tangible-tal vez mi vuelo fallido si lo haga ¿Algo viene a tu mente, o es que bloqueaste los hechos para no sentirte tan culpable?-las palabras ahora estaban llenas de lascivia-no quiero exponerte delante de todas estas personas Meryl, aunque, claro Misato lo sabe todo. Siempre lo supo todo.

-¡¿De qué demonios habla este estúpido chico Fuyusuki?!-intervino Hunt ya fuera de quicio-¿Quién es? ¡Habla ya de una vez!

-¿Gui-Guiliardi?-preguntó Meryl insegura, su voz se quebró al pronunciar ese apellido.

-¿Gael? ¿Gael Guilliardi?-Misato dejó escapar aquello sin fuerza-¿Kotaru has traído a Guilliardi para que tome el rol protagónico en la obra de Gendo?

Fuyusuki se pasó la mano por la mata de cabello entrecano y entornó los ojos al techo, cruzó las manos pensando que nada había salido como lo esperaba, muchas cosas se le escaparon de la mano, presentar al acróbata, la llegada inesperada de Meryl, la jugada de Misato.

-Sí, es Guilliardi-respondió a las interrogantes miradas de los ejecutivos-Gael, es mi apuesta por el rol protagónico.

-¿Piensas darle el papel principal a éste? No perdiste tiempo en buscarme un sucesor Fuyusuki, pero nunca llegué a pensar, que tomaría a tú ángel caído para el puesto-Meryl bufó y luego soltó una irónica risotada-¿Desde cuándo no fracasas de modo épico, mi querido Gael?-el interpelado sonrió de lado.

-Desde la última vez que tú interviniste.

Meryl se disponía a ir hasta donde Gael y propinarle una bofetada, pero Misato la tomó del brazo y la forzó a quedarse donde estaba. Fuyusuki respiraba profundamente, sabía que lo que estaba a punto de decir abriría la caja de pandora y difícilmente se volvería a cerrar.

-Se que todos recuerdan la manera en que Gael falló hace unos tres años ejecutando aquella acrobacia-el director miró a Gael que apretaba la mandíbula al escucharlo-pero en su retiro ha conseguido mejorar muchísimo, por lo cual lo he contactado para que participe en las audiciones abiertas a toda la plantilla de actores del escenario.

-¿Qué?-preguntaron al unísono Meryl y Misato.

-¿Audiciones? ¿Audiciones para el principal?-chilló Meryl.

-Para serte completamente sincero Meryl, me he cansado de ti y tu estupidez-sentenció Fuyusuki-quiero que el escenario tenga una nueva imagen, tú ya no me sirves-un murmullo de aprobación recorrió a todos los presentes, la chica cayó estrepitosamente en la silla de Misato.

-Fuyusuki no se equivoca señorita St. Claire-Hunt se inclinó hacia delante en dirección de Meryl-en la temporada pasada tuvimos que quitar la obra de cartelera antes de que cumpliera su tiempo establecido, porque la adquisición de boletos disminuyó en un cuarenta por ciento-Meryl ahogó un grito-ya su característica imagen, no nos está dando los beneficios de manera suficiente.

-¡¿Y Gael lo hará?!-se quejó Misato a la defensiva-él falló delante de la prensa internacional en su frustrado intento del vuelo del ángel-continuó mientras su voz iba en ascenso-¿Cómo pretenden que un fracasado como éste suba las ventas?

-Se desde un principio hubieses sido así de sincera con lo que pensabas Misato, mi historia hubiese sido completamente distinta-replicó Gael-siempre apoyando la falta de talento de Meryl, yo por mucho soy mejor que ella y Obito.

-Pero la demostraciones de talento que has dado, han sido bastante patéticas-dijo Meryl con el rostro inyectado de furia y cólera.

-¡Basta!-los calló Fuyusuki-Tengo una lista de tareas que realizar para que Gael pueda ser más atractivo al público local e internacional, y como dije Meryl no quiero continuar trabajando contigo.

-¡Aún puedo participar en la audición!-exclamó desesperada la pelinegro-¿Acaso no son abiertas a toda la plantilla de actores?

-Tú te has quejado del proyecto, diciendo que es algo demente, y has declarado que no participarás y Obito tampoco lo hará-le recordó Fuyusuki-Has dejado el camino prácticamente libre a Gael.

-Yo…

-Fuyusuki, no hemos aprobado aún el proyecto-dijo Hunt-y si Misato se opone a ese hecho, cuando es ella que te aplaudía todo, no veo el porqué darte luz verde.

-Sabía que no iba a ser nada fácil, objeciones se interpondrían en el camino a la realización de la obra escrita por Gendo-comenzó el director-por lo tanto, me he adelantado a todos ustedes en varios aspectos.

-¿Te adelantaste?-inquirió Misato enarcando una ceja.

-A pesar que no solo de mi cuenta queda la elección de las obras, he buscado el patrocinio de dos grandes empresas, que permanecerán de incógnito por el momento-dijo Fuyusuki ignorando olímpicamente a Misato-al tener el dinero de ellos y mi parte del escenario que es la mayor, puedo llevar hasta las últimas instancias la propuesta de Gendo.

-Estoy harto de todo este circo-el ejecutivo corpulento y rubio se levantó-Fuyusuki si ya has hecho todo esto ¿Para qué nos has llamado?

-Quería contar con el apoyo de mis patrocinadores de siempre-respondió el director.

-Sabes bien que no andamos pendientes de arte, de si esto sería un suicidio múltiple, o los aspectos de las obras, sencillamente vemos los periódicos, nos contenta observar un “éxito de Liquidreams” “De nuevo arriba LD” ¡Es dinero! Es lo que nos importa. Yo lo apruebo-el hombre rubio tomó sus cosas y sin más se retiró de la sala.

-Si Richard ha dicho que sí, no veo el porqué negarme, tanto tú como él son mayoritarios, yo también te doy mi patrocinio, y te apoyo con respecto a las audiciones. Por lo tanto quiero ser parte del jurado evaluador-Clayton Hunt sorprendió a Fuyusuki-Sorpréndenos nuevamente Kotaru, siempre lo haces, no en vano tienes el título del mejor director de escena de la actualidad. Carrol y Espanglenilli también lo aprobaran, tengo control sobre las decisiones de sus departamentos.

Misato ahogó un grito, volteó suplicante mirando a Clayton.

-¡No pueden aprobar esa locura!-dijo Misato apretando los puños-la obra no debe salir de aquí de la junta directiva, no debe ver la luz pública.

-¡Vaya Misato!-Clayton se puso en pie y varios ejecutivos más lo imitaron-no seas tan negativa, veamos cómo nos va, tenemos que cambiar la onda-se fue hasta la puerta y añadió-suerte en la audición, señorita St. Claire-y antes de retirarse le guiñó un ojo.

-Entonces la prensa conocerá “Ven, dulce muerte”-el director sonrió de manera amplia y aplaudió un par de veces por la victoria obtenida.

-¡no lo pueden hacer! ¡No aprueben la obra de Fuyusuki!-Misato se quejó y encaró a los pocos directivos que quedaban-¿No ven que es algo imposible? ¡La última acrobacia resulta la puerta a la muerte! ¿Dejarán que Guilliardi, Meryl, Obito o cualquier otro muera por un capricho de Kotaru? Liquidreams se irá a la ruina si uno de sus actores muere en escena-miró a Fuyusuki-¿Por qué te empeñas en algo tan necio? ¿No puedes comprender eso?

-Misato, si lo pueden hacer y de hecho ya lo hicieron. La decisión ha sido tomada, la obra será presentada a la prensa-Fuyusuki se pasó la mano por la frente-Claro, la audición debe realizarse primero.

-Si esa es tú postura Kotaru-gritó Misato, y dirigiéndose a los últimos ejecutivos-ni Meryl ni Obito participarán en la audición, no lo permitiré soy su representante.

-Misato-se quejó Meryl-yo…

-¿Dejarás que la audición te tiente? ¿Sólo porque te quieres poner en una ridícula competencia con Guilliardi para probarle algo? ¡Sabes que eres mejor que él!-la mujer estaba fuera de sí-¡No participarás! Ni hablar, no lo harás. Es demasiado peligroso, soy tu representante legal, ni en mi estado más deplorable dejaría que lo hicieses, es la muerte lo que propone Kotaru. 

-Por contrato, Misato, en las audiciones que se realizaran en una semana, quien estará con Guilliardi y otros, deben ser la señorita St. Claire y el joven Obito Kawura-hablaba un hombre calvo, y de nariz ganchuda, usaba anteojos cuadrados, era el abogado principal del escenario.

-¿Qué demonios estás diciendo Albert?-preguntó Misato estando completamente sofocada-¿Los obligarán?

-Por supuesto-inquirió Albert Parcklart alzando las cejas-a menos que St. Claire y Kawura estuviesen dispuestos a ir a los tribunales por incumplimiento del contrato-Misato perdió todo tipo de fuerzas-Ahora bien, ellos dos, son nuestra apuesta segura. Por eso no tienen la opción de dejar aún lado la audición. El contrato se los exige-Albert se levantó de su silla y se marchó, dejando a Misato, Fuyusuki, Gael y Meryl allí, solos.

Dicho esto, Meryl tomó su teléfono móvil y discó algunos números. Gael quien estaba más lejos fue a sentarse lo más apartado que pudo de la chica, y tanto Misato como Fuyusuki se quedaron de pie mirándose.

-Lograste lo que te propusiste-dijo al cabo de un rato Riotaku. Hubo un silencio que rompió Meryl.

-Obito, debes venir con urgencia al Masishimoto, hay noticias que no te caerán del todo bien-Meryl colgó la llamada y luego añadió-¿Cuáles serán las pautas de la prueba venidera?

 

No había cosa en el mundo más molesta que la lluvia, al parecer de ella, y justamente esa mañana amanecía nublado, el sol siendo ocultado por todos esos gruesos nubarrones que desparramarían el agua en cualquier momento. Sin embargo, ese día precisamente no se sentía ni molesta ni fastidiada, por el hecho de que de una manera irreversible llovería y a cántaros. Pues en su lugar de trabajo era el día de asignación, por lo que estaba feliz, pues le entregarían el guión de la nueva obra a presentar y comenzarían los arduos y agotadores entrenamientos. Se preguntaba, a medida que iba por aquella gran avenida cerca de la playa, qué obra darían en la nueva temporada, y aún más entusiasmada pensaba en el papel que le sería entregado, no importaba lo pequeño que fuese, siempre le daba gratificación estar en el escenario, realizando su mejor actuación cada vez que estaba en escena, para dar el mejor espectáculo al público asistente.

Le faltaba menos de cinco minutos de caminata para llegar al escenario Liquidreams, ubicado en la parte sur de la ciudad, cuando alguien gritó su nombre a lo lejos, la chica volteó rápidamente y vio a un pelirrojo correr para acortar la distancia entre ambos, se saludaron con un beso en la mejilla y un fugaz abrazo, continuaron caminando para llegar de esta manera juntos a la compañía artística donde ambos trabajaban. Cruzaron varios pasillos desiertos del teatro, aún era temprano para que la mayoría de los trabajadores anduviese por ahí en sus labores, más la completa plantilla de actores se encontraba reunida en uno de los salones más amplios del teatro, uno donde les impartían lesiones de ballet.

El aula estaba atestada, los espejos que cubrían las paredes, desde el suelo hasta tres metros hacia el techo, reflejaban el gran grupo de personas allí congregadas, algunos apiñados en pequeños grupos, y otros de manera solitaria, sentados en el suelo de madera. La chica que acababa de llegar, se ubicó junto al pelirrojo en una esquina cerca de la entrada, comenzaron a hablar y en menos de cinco minutos ya les acompañaban tres personas más. Una chica de cabello grueso color paja, que lo llevaba en grandes rulos, delgada y de figura delicada, los otros dos eran hermanos gemelos, la chica de cabello castaño al igual que el muchacho, ambos compartían el mismo color de ojos, verde oliva.

-Clémence ¿No has sabido nada de la nueva obra?-preguntó Valentino Ferrer, su acento era extraño y hacía sonreír a la aludida, quien tampoco tenía el acento inglés propiamente dicho, pues era francesa, con el cabello marrón claro, y unos ojos ambarinos encantadores, grandes y redondos. Era menuda y alegre, aunque la lluvia la sacaba de sus casillas-Es extraño que hayan postergado la reunión para hoy, cuando hace una semana es que estaba pautada.

-No lo sé Valentino-respondió Clémence, después de soltar un largo suspiro-Nadie ha escuchado nada del porque ha tardado tanto, aunque oí que Lance comentar que ayer Fuyusuki y los directivos se reunían de nuevo… Algo no muy bueno debe estar sucediendo-Valentino y su gemela, Valeria, la miraron con el ceño fruncido, y Dianne juntó sus labios hasta convertirlos en una fina línea inexpresiva, por su parte el pelirrojo que había entrado con Clémence al aula, miraba al techo sin prestar mucha atención a lo que decían.

-Obito ¿Qué se traen entre manos?-dejo escapar Dianne-eres muy amigo de Meryl, es más me extraña que no hayas llegado con ella-le guiñó un ojo de forma pícara-¿Cuáles serán los protagónicos que realizaran tú y Meryl en ésta temporada?

El pelirrojo, Obito Kawura, no le contestó, simplemente cerró los ojos al escuchar el nombre de Meryl St. Claire, Clémence notó como la pregunta de cierto modo había sacado del punto sereno y armonioso en el cual Obito siempre se encontraba, característica por la cual le agradaba andar mucho tiempo con el pelirrojo, nunca se le veía ceñudo, de mal talante ni trataba a nadie a las patada como por el contrario, siempre hacía Meryl, la que de una manera extraña era su amiga íntima.

-Vale, Obito no debe sabeg nada Dianne-se aventuró a decir Clémence para sacarlo del apuro, le vio un tanto preocupada, que la mención de Meryl lo hubiese puesto así-Ya el digectog y los guionistas deben venig en camino a decignos que vamos a gealizag, y los papeles que nos tocagan.

De un momento a otro en el salón donde se encontraban un silencio sepulcral invadió, Clémence lanzó una mirada a la entrada y vio allí a cinco personas paradas, poco a poco los acróbatas iban formando un corro en frente de ellos. La chica se levantó y tomando a Obito del brazo se dirigieron al sitio donde estaba el director con otras cuatro personas, Valentino, Valeria y Dianne los acompañaron, se hicieron un hueco entre los presentes, el director no había llegado con las personas que la chica se imaginó, no estaba ninguno de los guionistas acostumbrados, en su lugar, lo acompañaba la representante legal de las estrellas del escenario, Meryl y Obito, también estaba el hijo de Fuyusuki, cosa que la dejó extrañada, y lo siguiente que Clémence vio la dejó fuera de sí. No lo reconoció de inmediato, pues su cabello no tenía el mismo tono que años atrás y su contextura física había cambiado, pero esa mirada arrogante y llena de superioridad no la tenía cualquiera, hacía más de tres años que no le veía, el corazón le palpitó de manera vertiginosa, y el estómago le dio un vuelco, la respiración se le descompasó y en sus ojos comenzaron a arder, en cualquier segundo derramaría lágrimas, entonces junto con la sorpresa y la nostalgia, el cólera llegó y se mezcló produciendo una completa confusión emocional en la muchacha. Cerró los puños y los ojos, y se hizo para atrás para que él no la viera, no podría sostenerle la mirada, y ahí mismo enfrente de todos no era el momento preciso para una escena llena de drama.

-¡Buenos días!-comenzó el director a hablar con su imponente tono de voz, la mayoría le devolvió el saludo-hoy los hemos convocado a la primera reunión antes de entrar a la preproducción de la nueva obra que estaremos presentando en la temporada que viene-Fuyusuki tomó algo de aire y continuó-postergamos la reunión hasta hoy, porque en el día de ayer celebramos una reunión en el Masishimoto con la junta directiva en donde se hacía un cambio de planes con respecto a la obra elegida, y ahora la que llevaremos a cabo es una obra de la autoría de Gendo Fuyusuki, al que ya todos conocen.

Un murmullo recorrió a todos los presentes, que miraron con cierto repudio a Gendo, que allí parado junto a su padre parecía un manojo de nervios, inseguro de estar allí presente, con la mirada clavada en el suelo. Clémence subió una ceja al oír a Fuyusuki, no era propio del director escoger obras de un novato para la temporada alta.

-Hoy no les serán entregados sus papeles, ni ningún guión para que vayan estudiando o practicando ninguna acrobacia-muchos comenzaron a protestar-¡Tranquilos! El motivo de esa decisión, es que aún no tenemos los protagónicos, y los obtendremos por medio de audiciones, en donde todos tendrán la oportunidad de participar.

Clémence, y no sólo ella, puso los ojos como platos soperos, abrió la boca incrédula y de inmediato miró a Obito, que tenía la mandíbula la cara tensa y no quitaba los ojos de Gendo ¿Acaso por ese motivo estaba molesto? ¿Por no tener el protagónico de una obra escrita por su mejor amigo? Obito no era esa clase de personas. Clémence comprendía el semblante tan lleno de rabia que Meryl cargaba en ese instante, debía enfrentarse a una larga lista de acróbatas que desearían el papel principal, nunca antes se lo había visto tan difícil. Entonces de pronto aplaudieron, muchos silbaron, era una especie de agradecimiento que Fuyusuki diera esa noticia, pues no las audiciones tenían unos dos años sin aparecer en el escenario, siempre le eran designados los protagónicos a Meryl y Obito.

-Deberán ir a la dirección de secretaría, para que les tomen sus datos y así estén inscritos en las audiciones que se llevarán a cabo en una semana-declaró Fuyusuki-de momento vayan a sus clases. En el tablón de anuncios se colocará la fecha y la hora de la segunda reunión antes de la preproducción ¡Pueden marcharse!

Fuyusuki y su combo fueron los primeros en salir, sin embargo Gael Guilliardi se quedó allí plantada. La gente empezaba a abandonar la estancia, Clémence intentó mezclarse entre la gente, pero mucho antes de salir, sintió como era arrastrada por el brazo hasta un rincón apartado del aula. No le quería mirar, el corazón se le aceleró muchísimo, tenía la vista clavada en el suelo, se mordió ligeramente el labio inferior.

-Clémence…-su voz, un susurro, el corazón empezó a latir más fuerte, parecía querer salírsele del pecho, los oídos empezaron a zumbarle, y el rostro se le calentaba, y un intenso rubor comenzaba a cubrirle las mejillas-Clémence, por favor…-la chica gimió y le vio. Cuando sus ojos hicieron contacto con aquel hermoso lago plateado que se desbordaba de la intensa mirada de Gael, Clémence perdió todo tipo de fuerza, sus manos temblaron y no pudo evitar llorar.

-Eges… un idiota-dijo por lo bajo, y cerrando los ojos, respiró profundamente y se deshizo del agarre de Gael, levantó la mano derecha y la azotó con fuerza en la cara de Gael-¡Idiota!-abrió los ojos, Gael estaba fuera de sí, con el rostro aún volteado, y colorado por la bofetada.

-Clémence, debes escucharme…

-¡Calla Gael! ¡Calla!...-gritó Clémence temblando de furia y tristeza-¡Te magchaste! No me dijiste ni una sola palabga, no te despediste, eges un tonto, me dejaste sola, desespeganzada, y enamogada-la chica se hizo a un lado y emprendió marcha para salir de allí.

-¡Tienes que escuchar las razones por la que me marché!-dijo Gael, su voz hizo eco en todo el salón-estaba avergonzado…

-¿Vegguenza?-Clémence se paró de golpe-¿Vegguenza? ¿Te sentías Humillado? ¿No pensaste que quizás yo me sintiega igual?-volvió a gemir, lloraba profusamente-¡Nunca te lo pegdonage Gael! Esa noche no sólo tú fallaste delante de un centenag de pegsonas ¡Megyl nos humilló a ambos! No obstante, yo no me fui como un cobagde, y luego no siendo suficiente la tgeta de Megyl…-Clémence intentaba calmarse-…tú abandonaste todo, me abandonaste a mí-Clémence se tapó la boca para tapar sus gemidos y luego se fue corriendo de ese lugar, dejando pasmado a Gael, que poco a poco también comenzó a llorar.